LA MEDICINA ANTROPOSÓFICA

Los medicamentos antroposóficos

La terapia con medicamentos de la medicina antroposófica se orienta por el principio de validez atesorado desde antaño: Lo mínimo posible y únicamente el tiempo necesario.
En las patologías agudas graves o en las que conllevan un riesgo vital no se puede, por lo general, prescindir de los remedios alopáticos, es decir químico-sintéticos. Pero cuando sea posible evitarlos, se intentará no reprimir los síntomas de la enfermedad sino hacer hincapié en activar las fuerzas de autocuración, apelando de este modo al organismo a reajustar por sí mismo el equilibrio alterado. Esto se conseguirá con la ayuda de productos elaborados homeopáticamente y por la farmacopea antroposófica.

Por ello, los médicos de esta tendencia están especialmente alerta en descubrir qué estímulos especiales requiere el organismo para poder sanar de nuevo. Así, los preparados amargos procedentes de la raíz de la genciana amarilla o de la achicoria favorecen la secreción de jugos digestivos y fomentan el peristaltismo gastrointestinal. O por ejemplo, los aceites etéricos presentes en las plantas labiadas como son el romero y la lavanda pueden estimular la circulación sanguínea y liberar tensiones musculares generando calor.

Aparte de ello se emplean también fórmulas diseñadas especialmente para una enfermedad en concreto. Su composición viene determinada por las leyes generales del cuadro patológico. Ahí entran lo mismo preparados de extractos vegetales totales como preparaciones de origen mineral o animal.

La preparación que receta el médico ya sea como tintura madre o en potencia homeopática, dependerá del tipo de patología y de su evolución así como de los síntomas, molestias y duración del proceso; pero también de otros factores como son el estado global de fuerzas, la edad, aunque dependiendo sobre todo de la actividad tanto interior como exterior del enfermo.

Los fármacos antroposóficos se elaboran siguiendo criterios generales y especiales de acuerdo a los requisitos de la farmacopea. En Alemania se definen según la Comisión C de registro de medicamentos y productos farmacéuticos del Instituto Federal. Las monografías medicamentosas de esta comisión ministerial se publicaron en el Boletín Oficial del Estado Federal y documentaron las indicaciones terapéuticas correspondientes así como los criterios de seguridad del fármaco.

La concepción del ser humano y de la enfermedad que sustenta la medicina antroposófica exige pues un compromiso integral y plural.


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